Añadir un título a la entrada del blog
websitebuilder • 1 de julio de 2019
This is a subtitle for your new post

The body content of your post goes here. To edit this text, click on it and delete this default text and start typing your own or paste your own from a different source.

Hubo un momento en el que entrenar dejó de ser motivación y empezó a ser desgaste. Iba, cumplía… pero algo no encajaba. El cuerpo estaba cansado antes de empezar y la cabeza empujaba más de lo que el cuerpo podía sostener. Pensaba que rendir era aguantar. Que mejorar era apretar los dientes. Hasta que entendí que no se puede exigir constantemente sin cuidar lo que hay detrás. El cambio empezó cuando dejé de entrenar “a lo loco” y empecé a cuidarme de verdad. Descanso, alimentación… y una suplementación pensada para acompañar el esfuerzo, no para tapar el cansancio. Poco a poco algo cambió. Volví a terminar entrenamientos con energía. Volví a notar el cuerpo responder. Volví a tener ganas de volver al día siguiente. No fue un subidón repentino. Fue algo mejor: progreso constante. Menos días rotos. Más sensación de control. Más conexión con lo que estaba haciendo. Hoy entrenar sigue siendo duro, pero ya no es una lucha contra mí mismo. Es un diálogo. Cuando escuchas a tu cuerpo y le das lo que necesita, te devuelve mucho más de lo que imaginas. * No estaba fallando yo, estaba fallando el cuidado. • Exigirse sin recuperarse no es disciplina, es desgaste. • Entrenar también es aprender a escucharse.
